El reloj marcaba las 22:47 horas en la lejanía de un país vecino. La realidad habitual, o por lo menos la de él, se resumía a dos horas en el pasado. Mientras que para ella, la distracción de aquella gran decisión de indagar más allá de los sentimientos, la razón y los impulsos, la llevó a vivir en el futuro, por los menos esporádicos diez días.
Durante el retorno, Aldonso aguardaba en la sala de aquel aeropuerto de alfombras sucias y asientos desgastados, sin imaginar lo que tanto había deseado, llegó aquella conversación que, además de invadir la noche de una inesperada paz, generaría en la perpetua memoria de quien no se desprende de sus momentos más apacibles, el recuerdo más hermoso de su única historia de amor.
A miles de kilómetros de distancia, la feria en la hidrocálida tierra mexicana había estado entretenida, Rodrigo ya se encontraba en el hotel con su padre, con un malestar que le rendía el cuerpo y un dolor de cabeza como esos que solo sentía cuando el cansancio le agobiaba hasta los huesos.
En un viaje más complaciente que necesario, Rodrigo demostraba una vez más la veneración y respeto que sentía por su padre. Lo amaba, siempre lo amó, a pesar de los silencios, de los golpes del recuerdo y del desacuerdo, y aquella noche en particular, el único deseo de Rodrigo era descansar para retornar a casa al día siguiente.
Deseosa por llegar al anhelado hogar, tras la reveladora jornada viajera, Aldonso deseó con todas sus fuerzas aquella señal que refutara la debilidad por volver a lugares donde la estima se encontraba más que quebrantada; y así fue como, lo que sintió desde aquella feria, marcaría entre dichas y desdenes, la historia de la que nunca habría de desprenderse…
[…] Por cierto, Aldonso… hay una canción que cuando la escucho me recuerda a ti. Por una frase:
«… Eres como el sol
Sales sin razón
Dando luz y calma
Una sola flor
Que me guardo yo
Y tu voz que me desarma…»
«22: 49: 05» marcaba la hora en aquél mensaje. La inusitada conversación de aquel sábado 27 de abril quedaría impregnada como recuerdo en los bastiones de la añoranza, en la súplica constante por un diferente proceder. En ese momento, la dicha de saberse amada invadía incluso hasta las dudas perpetuas del alma errante de Aldonso.
El pecho y sus impulsos viajeros, suspiros que caen como reposo en la conciencia. Toda clase de sensación parecía perene y a la vez eterna. En ese instante se disiparon las dudas, los miedos… Rodrigo estaba ahí y añoraba una compañía que era correspondida.
La canción de Sanz y Cabello resonó en unos tímpanos cansados, ansiosos y soñadores. El momento más íntimo de todo el viaje había ocurrido. Rodrigo estuvo, como deseo luminoso, en aquel espíritu de revolución constante y de amor sincero.
[23:26:58] – Me iré a dormir flaca.
[27/04/19 23:27:06] Buenas noches Rodrigo. Descansa.
[27/04/19 23:27:26] Por cierto, eres muy guapa, diría un tal Rodrigo. Ya ves, que el muchacho es muy observador.
[27/04/19 23:27:51] Y muy mentiroso
[27/04/19 23:27:51] Buenas noches flaca Aldonso.
[27/04/19 23:27:56] Más cuando le duele la cabeza. A dormir Rodrigo.
[27/04/19 23:28:03] Me avisas cuando estés por acá, por favor. Ese tal Rodrigo, puede mentir, pero no a la chica de la mancha. Eso ni el quijote…
Si necesitas algo, me llamas. Por favor. Estaré atento al celular.
Ese Rodrigo, se ve que te quiere.
[27/04/19 23:30:11] Mucho
Nos queremos mucho. Descansa Rodri.
[27/04/19 23:30:52] Ojalá sea un vuelo tranquilo.
[27/04/19 23:30:53] Duerme ya, Rodrigo.
[27/04/19 23:31:04] : Ya estoy… A medio ojo
[…]
[27/04/19 23:31:59] Yaaaaaa duérmete, sino aquí seguiré.
[27/04/19 23:32:04] Oyeeeee, una cosa…
[27/04/19 23:32:10] Y no quiero que mueras de dolor de cabeza
[27/04/19 23:32:48] Dame un minuto.
[27/04/19 23:35:57] image omitted, el es Guillermo. Tenía la deuda de una foto del chamaco.
[27/04/19 23:36:25] ES BELLÍSIMO. Ese niño no es tu sobrino.
Muero de amor. Es hermoso.
[27/04/19 23:37:18] Te caerá bien.
[27/04/19 23:37:29] Es lindísimo.
Ya duerme sope. Y gracias por la foto. Esta súper lindo.
[27/04/19 23:37:56] Solo me faltaba eso, y ahora lo quise compartir contigo.
Te quiero. Buen viaje flaca.
[27/04/19 23:38:13] Gracias por no olvidarlo
[27/04/19 23:38:25] No olvido lo que te digo.
[27/04/19 23:38:35] Gracias a ti.
«Mi persona favorita» como eco que no se disipa. La imagen de Rodrigo, como símbolo de un cariño que nacía sincero.
El anhelo del encuentro, del abrazo, esa sensación de infinita paz. Su pecho, su abrazo, el calor de una conexión que aun con el paso de los minutos, de las horas, de los años, no se disiparía, solo se transformaría en lo que la rutina, el crecimiento y las nuevas sensaciones de desdicha y realidad traen a la propia existencia.
[28/04/19 7:11:57] Rodrigo, acabo de tocar mi cama. […]
[28/04/19 7:59:11] Me alegra saber que llegaste con bien.
Seguramente armaras una revolución.
Descansa flaca.
Se desvaneció la vida por unas horas, pero la tranquilidad seguía abrazando a Aldonso y a Rodrigo. Regresar a ese instante significa reconocer que hay conexiones que son tan reales como infinitas, y aquellas horas habían traído a la vida, un regalo que no parecía perecer.
[28/04/19 17:28:47] Ya desperté
[28/04/19 17:29:47] 😳
Esas son ganas de dormir
[…]
[28/04/19 20:30:02] Rodrigo vente
[28/04/19 20:30:27] Really?
[…]
[28/04/19 20:37:38] Igual voy y me quedo un ratito y vuelvo jejeje
[28/04/19 20:53:06] Ya llegaste?
[28/04/19 20:53:26] Ya voy
[28/04/19 21:07:18] Estoy en la puerta
[…]
¿Cabe alguna reflexión sobre el primer encuentro? ¿Cuánto dura la magia de lo primigenio? Aquella noche de abril, que aún no había sido asaltada por la Sabinera proeza del robo, fue la primera dentro de tantas primeras veces que guarda la existencia como recuerdo de lo que fue, o lo que incluso aún es, un amor sincero.
[28/04/19 23:11:28] Sope, no me di cuenta cuando lo dejaste en mi bolsa. Está divino, gracias. Gracias por venir, gracias por todo.
[28/04/19 23:37:57] De nada Aldonso.

[…]
[29/04/19 0:41:11] Rodrigo
[29/04/19 0:41:11] Aldonso
[29/04/19 0:41:27] No me puedo concentrar
[29/04/19 0:41:47] Qué te aflige ché?
[29/04/19 0:41:57] Te quiero abrazar y quedarme dormida.
Tengo mucho sueño
[29/04/19 0:42:23] también yo flaca
[29/04/19 0:50:01] Gracias por venir aún teniendo tanto que hacer
[29/04/19 0:52:51] De nada Aldonso
No hay nada más efímero que lo que no se tiene. Por instantes que aún no se logran descifrar, el volcán que habitaba en aquel ser revolucionario quedó inerte, para que no le soltaran. Y al final de un final que nunca existió, todo lo que fue de ellos, se disipó como todo lo que termina frente a una nueva pasión, ante dudas que surgen… pese a la complicidad, pese a la amistad, o inclusive, a pesar del amor.
Se vivió a todo furor, con toda calma. Se procuró con paciencia, frente a todo impulso violento. La contradicción del amor y la congruencia del querer, ahí presentes, en un pasado que aún no se va.
Mientras las letras perduren, existirá como recuerdo apacible y revelador, las noches de un abril que trajo un amor arrebatado por el tiempo.
Asalto de realidades
Transcurrir de momentos
Y nuevas sensaciones…
Aquel mes que les fue tanto, marcaría el inicio de un inquebrantable amor que, aún en la lejanía de los cuerpos, a pesar de la distancia de las intenciones, seguiría transformándose en la precariedad del latir del tiempo.
[11/04/23 21:35:11] El amor no muere, solo muta.
Te amo, Aldonso, aunque sea diferente que antes.
Sigamos caminando, contra todo pronóstico, detrás de las olas…
La añoranza se disipa en la medida que soltamos el aferrado deseo por vivir en un recuerdo valeroso, en un abril que por momentos pensamos, nos fue arrancado de la sinceridad, sin saber que no se tienen, ni siquiera los momentos que nos hicieron felices.
Un agradecimiento genuino, dentro de una veneración de lo que fue, se construyó, se compartió y se disfruto desde la más profunda abnegación por los comienzos que no se van, que parecen solo ser pasado, pero siguen siendo presentes, mientras no se decida olvidar.
Porque aunque no estén, aunque ya no sean, siempre estará ese sol que sale sin razón, esa voz que… desarma.
Yo también te amo, aunque ya no sea como antes.
Por cierto… ¿Qué es de Rodrigo y Aldonso?
