No quiero que te escurras en todas esas grietas que me habitan,
hoy no quiero que me llames por el nombre que no elegí,
hoy sólo quiero que me ignoren tus certezas,
aquellas que depositaste una vez en mí.
–
La noche se volvió una incomoda pregunta,
un verbo
un llanto
la última canción
En complicidad te suplico no me envuelvas,
en las ruinas de una idea que nunca fui.
–
Y mientras yo me exploro y el tiempo avanza
no quiero reconocer lo que alguna vez te di,
no quiero que reclames, en letras la existencia
tú bien sabes que por eso hui.
–
La mísera extrañeza con la que miraste ayer
es la misma certeza con la que te dejo hoy
por eso te pido, no me beses ya
hoy no mi vida,
que es domingo
y simplemente no me encuentro más.
