La vida es todo aquello que pesó demasiado y ahora se observa despacio, desde un balcón, en lo profundo, desde el sitio que siempre estuvo ahí pero en el que durante la juventud, decidimos ignorar.
Todo eso que tras los años se siente liviano porque entendimos que la pesadez, siendo ésta inevitable, con nuestro lamento, nuestro agobio, no desaparece.
Una al final aprende que todo lo que aún duele, por más latente que sea, no te quita las ganas, cuando lo que quieres es volar.

