El mundo como lo conocemos se desvanece.
Duelos que nos persiguen, nos abrazan y nos retienen,
Tormentas que revolotean en lo que nos queda de valor.
Las historias que escuchamos, que leímos, que vivimos,
quedarán impregnadas en el olvido que algún día seremos.
–
La empatía está donde otras fuerzas cayeron en la misma contienda,
la comprensión vive donde otros pasos anduvieron con el mismo fervor.
Y en el caos, los tanatológicos abrazos que nos buscan,
son la única respuesta para aliviar el desafiante dolor.
–
Entre fárragos y desvelos,
entre lo que queda y lo que fue,
el cariño se encuentra donde la distancia puede más que la tempestad.
–
Tus palabras ahora me atrapan,
calman y alivian la cruda realidad.
Tú compañía me inspira y me lleva,
cerca pero muy cerquita, Fer
del lugar donde quiero estar…
