Explotaste y el derrumbe se llevó mi fuerza, que era pequeña
mis ánimos, que eran pocos
mi esencia, que desde hace rato andaba perdida.
Explotaste y yo exploté contigo,
y mi colapso fue callado, quieto
y es que hay estruendos que perpetúan dormidos
así como hay amores, que mueren en silencio…
