Aún recuerdo la fecha que no tiene olvido
con optimismo observo el camino recorrido,
que aunque a veces estrecho, es una vereda firme,
marcada por un recuerdo que tiene nombre y apellido.
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Aquella noche, la noche del motivo,
vive en cada vacío que tiene mi recuerdo,
y aunque de aquel momento solo siento nuestro abrazo,
me fundo en el instante de todo lo vivido.
–
Historias diversas y descendencia basta,
se dice mucho, pero se siente más,
ideales reacios y determinaciones incuestionables,
algunos le llaman idolatría,
yo siempre le llamaré papá.
A mi padre, que más que la vida,
me dio un motivo para ser y resistir.
De Alán Pinto.
