Escarlata

Saliste y comenzó a llover No sé si es mi imaginación hecha melodía O la nostalgia diciéndome que te vas Pero tu ausencia y esta noche fría no se pueden disociar.

Surgir

Yo también cambié las tardes grises por mejores amaneceres.

Íngrima

Y voy sola, no porque así lo procure sino porque nadie osa acompañarme

César

No es necesario que te ausentes para saber que no quiero vivir sin ti.

De vuelta

Y extrañaba, todo de ti extrañaba, tus silencios, tus suspiros tus rizos que caen como lánguidas certezas por tu frente Te extrañaba, sí te extrañaba, extrañaba tus ironías, tus risas y distracciones el como la ansiedad es más fuerte que tu calma el cómo tus historias se tornan en la narrativa del sinsentido amoroso Te …

¿Y si jugamos, Romero, a ser eternos?

Vehemente

Amo cada pedacito suyo Como se aman los comienzos Como se adoran las mañanas - Amo cada instante suyo Como se claman los excesos Como se añoran los regresos - De usted amo... todo lo que es suyo Yo a usted le amo, vehementemente

Abrazar la vida

Cuando las dudas invadan la tarde Cuando la incertidumbre nos visite de noche Cuando entre dichos y certezas, entre ansiedades y promesas caigan como lluvia los deseos, sin poder detener los torrenciales habrás de contener tu alma joven, e invitarla a soñar sin prisa, ni reproches, mientras la marea baja, mientras los vientos se apaciguan …

Declaración de amor

Tu pecho, mi lugar favorito. Tus abrazos, mi espacio seguro. Tu sonrisa, la confirmación de que la felicidad existe. Estas letras, mi declaración de amor.

Migrante

Me aferro a un país que no me acoge, porque vengo de un país que sin quererlo, me expulsó. La resiliencia se volvió mi compañera, con ella abrazo el rechazo y la dificultad, para recordar que esto es lo que tengo, en nombre de la libertad.

Aldonsina

Soy la Aldonsina de sus días, la que cuenta cada segundo que está sin él, la que nace y muere del silencio, la que se inquieta al llover. Soy la Aldonsina de sus noches, la que cobra a versos sus ausencias, la que susurra mil enojos, y le despoja de tristezas. Soy la Aldonsina de …