Aprendí a ya no invocarlo con el pensamiento, sino que todo pensamiento fuera él.
Adiós torero, adiós
Volvió a verla, Manolete, y mientras abdicaba en el de varas, fenecía mi esperanza en el tercio de muerte. Al entregar mi mejor faena, mi suerte ingenuamente volvió a caer al ruedo. Solté la montera en un acto de cobardía, sin darme cuenta que era lo mejor que me sucedería. Desde hace algún tiempo dejé …
Manolo
Cuéntame Manolo, ¿Cómo es que si las heridas alteran la materia, hay cicatrices imperceptibles a los ojos? Solía creer incrédulamente que, aquellas impregnadas en el alma jamás se disipaban, pero en un control por el todo, en este juego de la nada, he de confesarme un ser de memoria, y en tanto ésta siga tan …
Pardo
¿Dónde ocultará el sol su brillo cuando vuelvas a arder? ¿Dónde impondrás tu autoridad cuando no haya más fragilidad que tocar? El grito de tu ausencia se volvió el silencio más esperado, pensaba que la indiferencia cobraría todos mis estribos, pero el discurso de los olvidados se ha convertido en fuerza, y la fuerza de …
Fragmento del adiós
Habría de ocurrir un hecho revelador que hiciera notar el desencanto, la despedida y la tragedia del querer, y un día sin más... ocurrió. La culpa fue propia, por quebrantar el amor y seguir pintando ocasos inseguros. Se pensó en la posibilidad después de los agravios. La carta del «por qué» se ha convertido en …
Asiduo
Si en noches como esta, en donde a pesar de la esclavitud de tu libre mañana, no logras descansar. Pídele a la fe que obtura tu razón, que sean sus ojos de marrón profundo los que salven tu día, aun si tiembla tu voluntad. Que sea la ilusión que encuentras en tu fatiga la que …
El castigo de Alondra
Taciturno
Ya entendí lo que tanto ignoraba, mientras yo te mentía tú me adorabas, ahora que te amo de mí te has vengado. - Admiro tu determinación, abrazo tu condena, no te pido ya que de mí te compadezcas. - Así como te fuiste ahora yo me marcho, solo te ruego que, no vuelvas por las …
Endémico
- Y entonces, ¿tú y yo qué somos? - Calma, hoy somos nada, mañana quizá, reafirmaremos esa penuria.
Soñando Roma
El sol se va a dormir y pienso en ti, el sol se despierta y te vuelvo a pensar. Ayer el sol tuvo insomnio y lo acompañé de madrugada. Ya es tiempo de que salga el sol, el sol aún no despierta.
Maestro
Enigmas, señales y momentos. La vida transcurre fugitiva y con ella, el alegórico oficio de vivir. Ríos que hablan y veredas que callan, palabras que hieren, pensamientos que encausan y entre deseos y deber ser, aparece la blancura que promete no escaparse más. Desearía retroceder a los ensordecedores gritos de la nada y sumergirme en …
El Flaco de Providencia
Te espero en el silencio, aunque la calma sea nula y las ansias, más fuertes que yo. Necesidad, vacío o simplemente nada, si de amor no se padece entonces no sé cómo nombrarle a tu ausencia. No es la primera carta que escribo por impulso, pero sí la primera que le suplico al amor. Que …
