Sastre

Te convertí en tinta, porque no quisiste ser conmigo nada más. Y ahora, un bolígrafo es lo único que me acompaña. Tu piel, hecha verso, tus manos, convertidas en poesía, son el presagio perfecto de que nunca me abandonará tu amor. Te convertí en letras, porque decidiste hacer de mí, indiferencia. Ahora brotan versos de …

Antes

Y antes de que este día terminé, antes de que todo colapse en las interpretaciones de una mente distraída y cansada del cotidiano. Espero hacer de este momento un clamo al vacío, de esos que invocan el silencio, pero golpean hasta las entrañas, esos que transitan en las inmensidades de una historia constante, de una …

Nostalgia asuncena

Nunca supe si el mar llora cuando la luna se muestra imponente en cada ocaso. Solo creí en tus palabras seguras cuando me dijiste que no había ojos glaucos que opacaran la belleza de mi alma. Creíste en mí, el tiempo en el que tu corazón latía, lo supe cuando agradeciste mi existencia. Qué dichosa …

Soltar… nos

Te diría adiós, una vez más, pero una despedida no basta cuando el corazón no tiene deseos de soltar. Te pediría que reconocieras que también estás aquí, aun sin quererlo, pero tu ego no te permite aceptar que por más que quieras irte, tampoco has podido soltar. Ven a leer conmigo mientras vacilo con tus …

Volcán

Tú, que eres noche y también tormenta; misterio, enigma y un montón de preguntas. Aire de montaña que en libertad se encuentra, se funde y se revela. Aquel que llora frente a la majestuosidad de los cielos. El que hace de la urbe un lugar para rodar… Yo, que nada soy de ti. Asombro, distancia …

Marai

Tú sabes que nos pertenecemos Tú sabes cuánto nos pertenecimos Nunca serás tan de nadie como fuiste mío Nunca seré de alguien cómo quise ser contigo Y por sabernos nuestros, reconocimos que no somos ni propios Por eso, sin ningún posesivo, hoy no estás conmigo, como ya no soy contigo. Sala de mi hermano, Pacheco. …

Quieto

Somos, cauce de río. Soy, un viento silencioso. Eres, agua y ruido. - Fuimos, una confusión hecha líquido. Fui, el caos de tus ojos. Fuiste, aquello que no existe más.

A la inversa

En ocasiones, la vida pesa, duele. A ratos la fatiga es tal, que se siente como un cansancio que se aferra a nosotras, a pesar de los motivos por los que llegamos a ella. Te percibo bajo la mirada con la que tú sueles observarme, cuando siento que la existencia me consume en las inconmensurables …