A veces me toca la realidad y me derrito.
Mientras tú sueñas, yo desespero. Y en esta desesperación te sueño, y en sueños ya no desesperas, porque hace tiempo, desesperadamente, dejaste de soñarnos.
Caminos nuestros
En un impulso de juventud, tornamos el mundo, a envejecer o a morir endebles, ímpetu tardío de mentes vacías, de espacios completos, o de penosos lamentos. Mírame, amor… no puedo desistir a este impulso del ahora, de la idea del por siempre, del juego del atrevimiento, del no quiero, del no puedo… marcharme, aunque estés …
Descalza
La desnudez de una persona no se calibra en el despojo de sus ropas, sino en la transparencia de sus emociones. El desnudo del ser no se aprecia por la exposición de su piel, sino por la honra de todas sus pasiones. Y yo conmigo, incisa, sin prisa... vivo descalza.
Te amo tanto que, aprendí a decirle adiós a mis impulsos de amor, por amor a ti.
La erótica de tu ausencia
Puedo sentir cómo susurra en mi oído el peso de tu ausencia. Sentada, envuelta en el cotidiano, me tiembla la entrepierna que imagina inquieta el olvido. En erupciones simultáneas de un efímero placer, el recuerdo, el absurdo y permanente recuerdo de tu piel, me palpa, me gime, me provoca y me inunda en una insaciable …
Te espero
Te espero en este hogar de cenizas, ávidas por arder de nuevo. Te espero.
Trayectos Vacíos
Fuimos el ruido de lo inesperado, justo cuando esperábamos respuesta. Abrazamos el miedo, pues de no hacerlo, la única arma en nuestras manos sería la nada. Rechazo, una evasiva y la idea del hogar, todo se llenó de vacío mientras avanzábamos, ¿a dónde? Yo quería ir al mar, creo que los vientos nos llevaron a …
Diletante
Ideas, símbolos y momentos. Mensajes que refutan la idea de permanecer. Letras, composición y poesía. Espacios que integran la inexplicable idea del ser. Versos, abrazos y risas. Expresiones que alimentan el don de crear. Asumir la enigmática forma de creer, de creerme más fuerte en la vulnerabilidad. Aceptar la incógnita manera de sentir, de sentirme …
Hoy le escribí a Mamá
Y por eso, Gabriela, fuiste hija de su amor, de los momentos interminables, de los abrazos que aún no se disipan; del recuerdo que nunca se ha de borrar. Las cartas que escribiste, esperando las letras pudieran detener su partida, los dibujos que colorearon los instantes de su ufanidad, los detalles y los abrazos, las …
Triché
Y por eso estamos tan fragmentadas, tan rotas… las personas al no tener claridad solo propiciamos fantasmas y dudas en nuestro andar. Vivir en un espejismo suspendido en el aire por la efusión de un instante, genera abismos construidos desde lo alto, que no aterrizan en la realidad y al estar inertes en verdad, rompen …
Del Monte
¿Alguna vez has tenido que cargar la aflicción en los hombros, los brazos, en las entrañas? El tiempo no reposa y menos en nuestros conflictos. Hay momentos en los que se le advierte lento, intermitente. Pero son solo nociones que dejamos, el alma perciba en los andares de lo cotidiano o de lo absurdo. Y …
