Habría de ocurrir un hecho revelador que hiciera notar el desencanto, la despedida y la tragedia del querer, y un día sin más... ocurrió. La culpa fue propia, por quebrantar el amor y seguir pintando ocasos inseguros. Se pensó en la posibilidad después de los agravios. La carta del «por qué» se ha convertido en …
Asiduo
Si en noches como esta, en donde a pesar de la esclavitud de tu libre mañana, no logras descansar. Pídele a la fe que obtura tu razón, que sean sus ojos de marrón profundo los que salven tu día, aun si tiembla tu voluntad. Que sea la ilusión que encuentras en tu fatiga la que …
El castigo de Alondra
Taciturno
Ya entendí lo que tanto ignoraba, mientras yo te mentía tú me adorabas, ahora que te amo de mí te has vengado. - Admiro tu determinación, abrazo tu condena, no te pido ya que de mí te compadezcas. - Así como te fuiste ahora yo me marcho, solo te ruego que, no vuelvas por las …
Endémico
- Y entonces, ¿tú y yo qué somos? - Calma, hoy somos nada, mañana quizá, reafirmaremos esa penuria.
Soñando Roma
El sol se va a dormir y pienso en ti, el sol se despierta y te vuelvo a pensar. Ayer el sol tuvo insomnio y lo acompañé de madrugada. Ya es tiempo de que salga el sol, el sol aún no despierta.
Maestro
Enigmas, señales y momentos. La vida transcurre fugitiva y con ella, el alegórico oficio de vivir. Ríos que hablan y veredas que callan, palabras que hieren, pensamientos que encausan y entre deseos y deber ser, aparece la blancura que promete no escaparse más. Desearía retroceder a los ensordecedores gritos de la nada y sumergirme en …
El Flaco de Providencia
Te espero en el silencio, aunque la calma sea nula y las ansias, más fuertes que yo. Necesidad, vacío o simplemente nada, si de amor no se padece entonces no sé cómo nombrarle a tu ausencia. No es la primera carta que escribo por impulso, pero sí la primera que le suplico al amor. Que …
Letras etílicas
Si te vas cien veces, cien veces te diré adiós. Divisaré tu partida y al disiparse tu silueta, tomaré papel y pluma y cien veces escribiré tu nombre. Si los motivos de tu ausencia fueron mis desatinos, sumergiré los recuerdos de pasión y regocijo, en las letras etílicas que me recuerdan a ti. …
Lissandra
Años de clausura por vaciles que se instauran con el tiempo, destierros que en la juventud deberían ser vedados por tus dioses, razones suficientes tuviste para ignorar a mi deidad y comenzar a creer en tu propio entierro. Ojos distantes que emiten vacíos y desvelos interminables, fuiste la razón de mi razón porque razones nos …
De vuelta
Y volví al lugar donde la paz no tiene cabida, pero donde la esperanza ocupa un lugar esencial. Volví al motivo donde el corazón reposa, palpitante sensación de ausencia, aquí las paredes rígidas de tinto chillante, albergan un escaso pero genuino consuelo. Volví a donde todo comenzó, al cuarto ordenado y a las ideas dispersas. A las …
Reproche
Fallarse desencadena la penitencia más letal para la tranquilidad del ser No hay peor castigo que un sentimiento de tal magnitud repose en lo más recóndito del pecho y adquiera fuerza en los letargos de una inmensa agonía Me duelo, pero tú me dueles en la medida que ya no te duelo más
