La de la mancha

Día 1. ¡Dónde está la vida sino dentro mío! me dije firmemente mientras contemplaba las ruinas de aquellas batallas que, sin conciencia, con poco aliento, ya sin fuerzas, hicieron de mí, la enardecida pluma que ahora redacta.  Tenía apenas once años cuando descubrí que, “llorar en la mente” para cubrir la fragilidad del corazón, para …