En mi primera decepción amorosa, cuando era una adolescente, papá me dejó una nota en mi cuarto que decía: “una mujer debe tener el valor suficiente para alejarse cuando no la aman”.
Para mí segundo quiebre amoroso, me obsequió un trofeo rodeado de escritos que referían acompañamiento, apoyo, así como fortaleza para afrontar el mal episodio.
En mi tercera y última ruptura me acompañó a terapia psicológica, escuchó centenares de veces discursos vacíos y justificativos, lloró conmigo y me abrazó profundamente.
El hombre de mi vida me enseñó que el amor siempre estuvo conmigo, en mí.
Gracias Pa.

Hola compañera de aventuras.
Con solo estas pequeñas frases me emocionaste mucho.
Mi padre, el amor de mi vida, el unico e incondicional.
…
Me gusto mucho tu blog.
Me suscribo.
Te animo a pasarte por mi blog
Acabo de comenzar de nuevo
Espero leernos…
un abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona