Hoy recibí flores y no las esperaba
ayer fueron desvelos y ahora marejadas de emociones
la rutina me consumía de forma exasperada
el camino que anhelé se volvió una carga inesperada
y de repente, las aguas pronunciaron neg bonniguana, neg bonniguana
era el inconsciente que respiraba sereno pero ansioso
se detuvo el caos y respiré
entonces,
volví a los trayectos que me mantienen sucumbida
en el ritmo del olvido, de lo que pocas entienden y todas añoran
en la encrucijada entre el beso o el reclamo, entre la gloria o el desengaño
volví a esas ganas de abrazar a la joven que redactaba mientras las piedras vociferaban
la chica que a pesar de todo, avanzó conmigo porque no encontré dónde depositarla
Imágenes pasaron, escuché el cantar de aquel soneto olvidado…
volví a besar las orquídeas que un día me arrebataron
–
Hoy recibí las palabras que nadie me había dedicado
Hace años fueron reproches y ahora hermosas razones
Y mientras sonaba la barranquillera de antaño
lloré el mar de octubre que me tenía guardado
fueron ellas cuatro, las que me salvaron
tenía que acogerlas entre lo poco que sé y lo mucho que me enseñaron
fueron esas cuatro… hoy les agradezco por tanto
–
Recibí flores, y no las esperaba
ya programé cada cuanto las regaré
así como me programé sentir
pero lo había olvidado.

Gracias José, Naomi, Yoss y Elody, por tanto.
