Entre ficciones, teorías y conceptos
ruge la tierra que palpa el clamor del cotidiano
la voz que habla entre calles y escalones, entre símbolos y rincones
el silencio que ruge ante la alevosía de quien vigila para callar,
el latente ruido de quien debe cuidar las arterias que van y vienen, que siempre permanecen, que todos transitan
Este pedacito limitado de nada, que no le pertenece sino a la mañana, a la noche y a las estaciones, al desgaste y a la lluvia, a los ríos que la conforman y que fueron cubiertos de asfalto y sangre
Una comuna que abraza y destierra, que alberga historias y unas cuantas glorietas
la ciudad que se quiere y resiste, entre que se olvida y se quebranta
la comunidad que sin saberlo, es más castigo que unión,
la que sin saber su grandeza, es castigada por Dios.
