Álveo

Nunca vuelvas a las aguas que secaron su cauce,

a las palabras desvanecidas en el júbilo sin retorno,

a aquél sitio donde la resignificación le resta valor,

a quien en el pasado te dio aquello que tanto anhelabas

y en el ahora persiste en las sombras del recuerdo.

–

Al deseo de retornar no se le desafía,

No se le invoca

No se le suplica

–

Al pisar el pasado se deja consigo todo lo que una sintió,

lo gozado

lo sufrido

–

El momento es siempre uno y por más apacible que este sea

nunca se vuelve a donde no se es otra vez.

Una respuesta a «»

Deja una respuesta