Lasitud

Habitar el cansancio es reconocer que hay un esfuerzo vivido, un propósito en camino, la esencia propia hecha motor.

Un trayecto en el que muchas mentes reposan y en el que muy pocas coinciden, un convulso espacio lleno de satisfacción.

Pero si esta fatiga es lo único que nos une, te invito a tomarnos de este rotundo sentir. Tú del mío, yo del tuyo, bebernos lo que ocultamos y lo que desconocemos.

Dibujar en el reposo lo que de a poco iremos descubriendo, de la gloria y del vestigio, de lo que entregamos y de lo que somos.

Encontrarnos en nuestro cansancio…

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