Nicolás

En la fragilidad de nuestros cuerpos no caben nuestras ganas,

las que tenemos por acortar las distancias,

por hacer posible ese beso por las mañanas,

las ganas inmensas de tenernos siempre,

de arribar a casa y reposar en nuestras miradas.

Un beso en la frente,

un te amo callado.

En la fragilidad de nuestros cuerpos no caben nuestras ganas,

de descansar desnudas,

de bailar descalzas,

de sentirnos todo y de dañarnos nada.

En este amor que es tan nuestro,

tan tuyo,

tan mío,

nos sobran las ganas…

de hacernos todo siempre,

todo

menos falta.

Te amo, Nicolás.

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