¿Qué debe sentir un Dios benevolente ante el clamo desesperado de la desigualdad? Llegué a sentir que moría, intentando entender el mundo y sus matices, parecía que tarde comprendí que el mito de la vida cobra su enigma al momento de cruzarse la lengua y el color, la raza y el origen, el trato y …
Resistir
Calles que responden al clamo de luchas íntimas y colectivas, andares tan discretos como profanos, voces que en estruendo callan y gritos alaridos que se pierden a la distancia. Esta ciudad me atormenta y me enamora. Todas las almas rotas tiemblan y bailan, los bolardos de la avenida me lastiman y me abrazan, la ciudad …
Secreto
Nos enseñan que la esperanza muere al final, y yo me pregunto ¿Qué sigue después de la esperanza?, cuando ésta fenece, cuando ya no existe ínfima posibilidad de resurrección. No era mi confidente, ni siquiera conocía mis manías, pero sabía cuánto le adoraba y aunque ella es toda preciosa, una vez me hablaste de sus …
Etéreo
Escribo mucho porque prefiero vivir a versos que morir de tanta vida. Leo en demasía para sustraerme de la realidad que atosiga. De alaridos, trabajo y hastío; de todo lo que mata de a poco, mientras se espera con ello plenitud. Me invento mundos perfectos al cerrar los ojos, al leer y antes de dormir, …
Perdurar
"Y si me permite una oportunidad, no para quererle más, sino para que usted se percate de que no me quiere menos, habremos de ganar, si no es tiempo, sí mucha vida".
Del alumnado, la filosofía y la despedida
El mundo, el interno, suele derrumbarse ante la más ínfima prueba de cambio. Pareciera que el absurdo se apodera de la fuerza rutinaria, de los planes, de las ganas; pareciera también que no hay alternativa, o fluyes con ello o no te deja escapar. Avanzando en el inerte y fugaz recuerdo de compañía, la oportunidad …
Continuar leyendo "Del alumnado, la filosofía y la despedida"
Segura
Entre la prudencia, el encanto y la elegancia, se esconde un piano que ejecuta la melodía de un martes de lluvia y júbilo. La educación, el estilo y la rima, encuentran la magia de su conjugación, en el personaje en el que se depositan las proezas de una Colombia nidia y azul. Una tarde de …
Hacernos uno
No te lo conté antes pero, tuve un sueño. En el sueño existió una premonición maquillada de cariño, una advertencia hecha burla, una carcajada encubierta por la emoción de la vez primera. No lo advertí previamente pero, más que un sueño, fue una pesadilla, y más que un mal momento, fue realidad hecha recuerdo. Y …
A una catedral de distancia
La misiva del reencuentro. Querido extraño que vuelve a la abrumadora rutina, soy yo, la que estuvo, pero ya no está, a una catedral de distancia. Ante la incógnita de cómo transcurrió el día, no me resta más que calificar lo que puedo asegurar, fue uno de los días más inusuales de mi vida. Te …
Aquí estoy
En el fondo suenan las letras de una melodía marchita, que anhelan ser cantadas por tus labios necios, esos que lamen la zozobra de mi cuerpo, en los días más fríos. En la llanura se siente la brisa de un viento perdido, que sueña con la caricia de tus manos ásperas, esas que despojan las …
Para camaleones
Somos señales Somos símbolos Pero también somos nada Porque de serlo todo, ahora los desconocemos Porque tú y yo sin conocernos, nos entregamos todas las letras de una noche Así de abruptas las despedidas, así de reales los encuentros - Las palabras que he buscado producir, se desbordan desde tu interior, y no lo puedes …
Cambio de horario.
Me preguntaste cómo escribir, entonces me sumergí en la mocedad de mis letras. Entre el duelo, la alegría y la indiferencia, una gama de constantes motivaciones me dieron la bienvenida. Recordé que en el reposo, no se aprecia la marea de la inspiración. Basta con el álgido temperamento del sentir, para haber encontrado lo que …
