Puerto Madero

Recibí tu misiva, pedías disculpas

Y recordé aquel mensaje tuyo:

«El amor no muere, muta»

y entonces, al no sentir fuerza

comprendí que sí,

todo había cambiado.

–

Leí cada palabra, al menos siete veces

intentando descifrar qué me tenía ahí

releyendo algo que esperé escuchar

mucho tiempo atrás.

–

Aguardé 730 días, que sonara el timbre de casa

y ahí estuvieras vos, péndulo de manías infinitas,

dueño de tantas letras que brotaron sin tregua

de este deseo que pese a tanto,

no lamenta

no haber sido de alguien más.

–

Todas las noches, endeble y expectante

me fui a dormir esperando la disculpa que

hasta ahora llegaría.

Y no fue hasta su arribo tardío

que comprendí el valor del tiempo,

del cobijo en el momento

y del reproche a destiempo.

–

El poder de la palabra y del silencio

la fuerza del alivio y del perdón,

el impacto del tiempo

y el golpe de la resiliencia.

–

El remolino que trajo la súbita despedida

no encuentra punto de comparación,

ni tregua, ni agonía

ante la ausencia y la aceptación.

–

Con gratitud y perdón

con humildad y resistencia,

comprendí que había soltado la idea de los dos

que por mucho fue solo mía…

ya había dictado un verdadero adiós.

–

Lo que caprichosamente fueron años

de anhelarnos juntos,

fue aprendizaje para saberme conmigo,

para valorar el rincón de la soledad,

el lugar en el que realmente soy.

–

Rézale a todos tus amores,

los viejos y los venideros

a los de ahora y a los de siempre,

que sólo tú sabes de tu estrategia,

esa que te tiene, en el lugar donde

quieres estar.

–

Y ahora, en esta clara liberación,

sé que seguirá el pasado aquí

tatuado cerca, recordando abriles

agostos y octubres…

caricias y perdones

canciones y misivas

lluvias y silencios.

–

Fui de ti,

todas las letras que te buscaron,

algunas que lograron tocarte

otras más que supiste esquivar.

–

En esta declaración mi cariño

y todo lo que fue de vos.

–

En esta despedida tus disculpas

que recibo y libero,

junto con mis buenos deseos

todos tuyos

todos sinceros

todos con amor.

[Icónico Puerto Madero,

En mis sueños soy de vos].

2 respuestas a «Puerto Madero»

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