Pisé en noviembre Montevideo,
buscando los restos de una carta que se quemó muy dentro,
de lo que alguna vez fui,
o de lo que idealicé de ti.
Me quemaba el sol la mirada,
el frÃo hizo de mà cenizas,
el oleaje golpeaba aquellas ramblas vacÃas,
pero estoy segura,
la vacÃa era yo.
Quise someterme al viento
Hacerme letras,
ser esdrújula,
para acentuarme siempre,
pero no alcancé acento,
ni restos,
ni carta,
ni nada.
Y esto que arde entonces,
¿qué es?
Me pregunté,
Son versos,
Dijo nadie.
Versos que como en aquel noviembre,
buscan afuera
lo que habita en algún espacio que no conozco de mÃ.
Ideas que como en aquella primavera,
Buscan Montevideo,
Aunque Montevideo sea yo.
En estruendo
En la grandeza
En la carencia de una diletante añoranza
De escribir
De escuchar
De ser nada
Queriendo ser todo…
Fui a Montevideo
no te vi,
pero quiero regresar.

