Simplemente ella

Cuando una vuelve a los lugares donde sintió la vida,

la vida se siente dos veces, de formas y en dimensiones distintas,

en veneración al pasado, con firmeza en el presente y con expectativa al futuro.

Cuando una vuelve a caminar donde le dolieron los pasos,

donde se cuestionó la existencia y el rumbo,

una camina más firme, y no porque el pasado no duela,

sino porque el aprendizaje consolida y direcciona

aún con las heridas más profundas.

Cuando una vuelve a donde la hirieron tanto,

una baila con las heridas del ayer y festeja las nuevas fracturas,

Cuando una vuelve por acá, se ríe de aquel verano y de la ingenuidad con la posaba.

Los vientos de hoy susurraron temblores de una década de dudas

pero también confirmaron que la de hoy, es una mente más tranquila.

El ajetreo de hoy golpeó la mocedad errante de un ayer que ya no se pronuncia

pero también abrazó la realidad de un ahora que se presume con júbilo.

Volver a La Haya es recordar que la fuerza siempre vivió en una,

aunque una no lo sabía.

Volver a La Haya es demostrarse que una…

fue simplemente ella.

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