Como combustión que se origina al escuchar, al leer y después al escribir, así es como pienso que te hago el amor cuando comienzo a escribir pensando en ti.
Mientras redacto, tu imagen comienza a aparecer entre líneas y palabras. Ahí está tu fotografía, tu figura y lo poco que he visto de ti.
Y mientras mas te pienso en cada letra, más quiero escribir, y más quiero tocarte mientras escribo; porque muero por sentirte, aunque sea sólo mientras redacto cada una de las palabras que llevan hacia ti.
Así, entre palabra y palabra te beso en la boca.
Así, entre frase y frase, llego hasta donde toda nace.
Entre cada coma te desvisto, y entre cada punto me detengo, porque la prudencia siempre será mi disfraz, aunque despojarme de él anhelo.
Sé que escribir es liberar,
así como escribirte es sentirte en cada letra;
entre cada párrafo hay un beso
y en cada verso, una historia
En toda mi prosa… tú.
Como corrosión que se origina al abandonar la pluma, al olvidar, al disentir, así es como pienso que muero de amor, cuando dejo de escribir porque dejé de pensar en ti.
